El tribunal penal de Namangán condenó a un ciudadano uzbeko, R.S., que participó en la “operación militar especial” (SVO) del lado de las tropas rusas, a tres años y seis meses de restricción de libertad. El hombre fue declarado culpable en virtud del artículo 154 (mercenarismo) del Código Penal de Uzbekistán, informó UzNews.uz, citando la sentencia.
Según los materiales del caso, en 2021 el uzbeko viajó a Rusia para trabajar. Allí fue detenido bajo sospecha de tráfico ilegal de sustancias psicotrópicas y un tribunal ruso lo condenó a nueve años y seis meses en una colonia penitenciaria.
Mientras cumplía la condena, representantes del Ministerio de Defensa de Rusia le propusieron incorporarse al ejército mediante un contrato. A cambio, le prometieron un indulto, una recompensa económica y la concesión de la ciudadanía rusa.
R.S. aceptó y en enero de 2025, tras formalizar la documentación, fue enviado a la zona de la SVO. Allí realizó un breve entrenamiento militar y participó en combates en la región de Donetsk, donde resultó herido por metralla y fue trasladado para recibir tratamiento.
En marzo de 2025, el hombre se fugó del hospital, llegó a Moscú y acudió a la embajada de Uzbekistán para solicitar su repatriación.
El tribunal consideró que el acusado no era ciudadano ni militar de ninguna de las partes del conflicto y que actuó por interés personal. Además, R.S. se declaró culpable y mostró arrepentimiento, por lo que se le impuso la pena de restricción de libertad durante tres años y seis meses.
En diciembre del año pasado se informó de un caso similar: un ciudadano originario de la región uzbeka de Kashkadariá regresó a Uzbekistán tras abandonar un hospital en Rusia y posteriormente fue condenado a cuatro años de restricción de libertad por mercenarismo.



